En tiempos de aislamiento, el E-learning se convierte en el mejor aliado

En medio de la pandemia actual el e-learning se posiciona como una de las mayores herramientas digitales para encarar esta crisis y mantener activo el aprendizaje en instituciones educativas y empresas.

Una oportunidad que surge de los grandes retos

En el siguiente artículo hablaremos de cómo ha impactado el COVID-19 al mundo, qué oportunidades ha tenido el sector educativo, cómo se ha solventado y la liberación de paradigmas frente al E-Learning. 

 

La pandemia que se ha desencadenado por el COVID-19 ha puesto al mundo a enfrentar un gran reto; el aislamiento social que a su vez nos obliga a vivir el presente sin controlar lo que pueda pasar en el futuro.

Para todos ha sido evidente la gran velocidad y fuerza con la que se ha propagado el virus, generando impactos no tan positivos en sectores como el comercio, la industria, el turismo, la salud y hasta en la educación, afectando en gran medida la economía mundial, dejando a la sociedad en suspenso colectivo.

Sin embargo, no todo ha sido negativo; la naturaleza se ha visto beneficiada y ha vuelto a respirar, la solidaridad se ha manifestado en gran medida recordándonos que todos somos iguales, nacen oportunidades de innovación y nuevos desafíos para los diferentes sectores; principalmente el educativo que se ha visto respaldado gracias al e-learning, en consecuencia al cierre de los colegios, universidades, y hasta de las mismas empresas.

 

¿Por qué el e-learning está siendo la gran oportunidad para solventar parte de esta situación?

Un estudio realizado por los sociólogos Doris Entwisle y Karl Alexander en el año 1992 llamado el Summer Setback, se refiere a la pérdida de habilidades académicas y conocimientos que los alumnos experimentan durante las vacaciones; muestra que aquellos estudiantes que no tienen ningún vínculo con recursos de aprendizaje durante este periodo, pueden, retrasarse académicamente, en comparación con aquellos que están expuestos regularmente a estos recursos. En este caso, el cierre de los colegios, universidades y empresas por motivos de emergencia sanitaria ocasiona un efecto similar y su gravedad sería proporcional a la duración en la que estos permanezcan cerrados.

Es aquí donde algunas iniciativas como el e-learning, nos ofrecen resultados más optimistas y retadores, y se evidencia la necesidad de crear una estrategia de respaldo y fortalecimiento para el aprendizaje, que conserve y proporcione los recursos e insumos para continuar con la educación esperada.

Si bien sabemos, la educación virtual ha venido permeando diferentes públicos, inicialmente desde el sector académico, posteriormente en las organizaciones como una oportunidad para desarrollar diferentes competencias en sus colaboradores, y finalmente, hoy es vista como una herramienta educativa y democrática que está al alcance de todo tipo de público.

En la actualidad, hay quienes todavía están escépticos frente al uso de esta herramienta y consideran que si no están en clase de forma presencial, el aprendizaje no será igual de efectivo. De esta manera, desconocen que el e-learning integra una variedad de ventajas tales como: aprendizaje activo y adaptativo, seguimiento exhaustivo del proceso de formación, flexibilidad,  accesibilidad al alcance de todos, recursos virtuales ilimitados, contenidos actualizados y reducción de costos.

Sin embargo, por estos tiempos, todos nos hemos visto expuestos a la opción casi imperante de hacer uso de la educación virtual, y de algún modo sacarle provecho a sus beneficios y conocerla a profundidad, liberando paradigmas. Es importante recalcar que la efectividad depende del acceso al Internet y a la disposición de los estudiantes.

Lo anterior trae con sí tres características importantes que considero debemos mencionar: El autoaprendizaje, el compromiso y la confianza, sin estas no habría validez en el E-learning. Para esto debemos ser conscientes que la educación virtual requiere de compromiso y voluntad, debemos desarrollar habilidades como el autoaprendizaje para nutrirnos de conocimiento y finalmente, ser honestos como estudiantes al momento de evaluar lo aprendido, ya que hay personas confiando en que estamos realizando nuestro proceso educativo a conciencia.

En conclusión, el E-Learning es una herramienta para compartir conocimiento, que nos reta a crear nuevas alternativas de aprendizaje, a conocer recursos tecnológicos y sociales, para innovar constantemente en la manera como desplegamos contenidos que tengan el objetivo de generar nuevas tendencias para la educación.

Por las razones mencionadas anteriormente, considero que el COVID-19 sí ha impactado de manera positiva al E-Learning, haciendo que las personas confíen en él, lo conozcan, lo utilicen, lo vuelvan partícipe de su vida diaria. La virtualidad ha desempeñado un papel importante para solucionar muchas de las necesidades generadas por el aislamiento preventivo ante esta pandemia, y claro, la educación no sería la excepción.

 

Originalmente publicado en: https://elearningactual.com/aislamiento-e-learning-aliado/


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