Aprendizaje inmersivo: la realidad virtual aplicada a la educación

La realidad virtual ya está cambiando para siempre el mundo de la enseñanza. ¿Se te ocurre una mejor forma de estudiar el cuerpo humano que visitarlo por dentro? Con la realidad virtual es posible. Descubre 6 de sus usos más sorprendentes y prácticos.

  • La realidad virtual permite a los estudiantes “viajar” a cualquier país, al espacio o al interior del cuerpo humano.
  • Ser testigo de acontecimientos del pasado en primera persona cambiará la forma de estudiar historia.
  • El aprendizaje inmersivo también puede ser útil para desarrollar la empatía de los niños hacia otras comunidades.

Desde la década de los cincuenta, la realidad virtual (VR por sus siglas en inglés) ha estado en continuo desarrollo sin lograr una aceptación comercial ni institucional. Pero desde 2012, las startups centradas en esta tecnología han tenido un éxito que pocos podían vaticinar.

La realidad virtual ya es una realidad en diferentes ámbitos de la sociedad, también en la educación. Aunque todavía es una tecnología emergente en relación con su potencial, ya está ofreciendo oportunidades que antes eran impensables. La realidad virtual permite a los alumnos experimentar el aprendizaje en escenarios inmersivos y romper las barreras geográficas y temporales de manera similar a cuando leemos una novela.

Pero, en concreto, ¿qué posibilidades permite la realidad virtual aplicada a la educación? Estos son algunos de sus usos más destacados:

Viajar sin salir de clase

Gracias a la realidad virtual, las excursiones no tienen por qué ser solo al museo local o a la ciudad vecina: los alumnos pueden visitar y estudiar el Taj Mahal, por ejemplo, sin moverse del sitio. Esto enriquece la enseñanza y la hace más divertida al mismo tiempo que sortea las barreras económicas y geográficas.

Exploración sin límites

Llevar a los alumnos a la superficie lunar no es una opción factible para ningún colegio del mundo. Y tampoco sería lo más seguro. A través de la realidad virtual, los niños podrán viajar por el espacio y sumergirse en las profundidades marinas para saciar su curiosidad.

Viajes en el tiempo

Los límites que rompe no son solo geográficos, sino también temporales. Los estudiantes podrán ser testigos de la toma de la Bastilla, por ejemplo, y aprender historia de manera mucho más memorable.

El cuerpo humano

¿Se te ocurre una mejor forma de estudiar el cuerpo humano que visitarlo por dentro? Imagina la experiencia moverte libremente por el sistema digestivo, localizando órganos y descubriendo su funcionamiento a través del aprendizaje inmersivo. Todo esto es posible con la realidad virtual.

Empatía y valores

¿Por qué limitarse solo a estudiar? La enseñanza, sobre todo en las primeras fases, debería inculcar valores, ética y una visión del mundo que ayude a los niños a ser mejores personas. El concepto de empatía se puede trasladar a la educación inmersiva a través de “viajes” a países en vías de desarrollo, favoreciendo que los alumnos se sientan cercanos a otras comunidades. Siempre se dice que viajar es la cura a la discriminación, ¿puede ser la realidad virtual la clave para una sociedad más justa en el futuro?

Orientación profesional

Una de las decisiones más complejas que debe hacer un estudiante es elegir una carrera. No son pocos los que se equivocan y acaban estudiando algo que no les apasiona. Con la educación inmersiva, los estudiantes pueden ver la vida a través de los ojos de un cirujano, un programador, un arqueólogo o un periodista con el objetivo de tener una perspectiva más clara de su futuro.

 

Fuente: http://noticias.universia.es/ciencia-tecnologia/noticia/2018/02/08/1157830/aprendizaje-inmersivo-realidad-virtual-aplicada-educacion.html

 


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